1
Estoy en su oficina, tal vez ni existe, nunca estuve ahí. Le dije “mirá, desde acá se ve el volcán, ¿se puede llegar? Contestó, claro, fácil en 30 minutos…
2
La fiesta es sobre una plataforma construida en madera. Está mi tío y su familia. Hay muchos niños, entre los cinco y diez años. La plataforma es como si fuera le piso de un crucero, pero no estamos en un crucero, aunque todos pensamos que sí. Se eleva sobre la tierra. Un niño sale por la parte de atrás, dónde hay un bosque. El bosque se ve café, como en otoño. El niño se pierde, lo buscamos, lo llamamos, unos guardas de seguridad reportan el incidente, pero el niño está perdido. Hay una maestra que está a cargo de la actividad, no sé quien es, pero esta naturalmente preocupada.
3
No sé de quién es el funeral, voy al cementerio, pero de camino topé con un funeral. Venía la carroza, era extraño. El cementerio son dos aposentos separados, grandes pero no recuerdo un espacio físico en especial, no había nada más allá de los dos recintos. Se siente grisáceo.
Crucé con la carroza, la gente lloraba mucho, desconsolada, no sé quien murió, pero parece que es una persona que ha muerto por motivos inesperados, es lo que pienso.
Cuando pasa la caravana, encuentro un salón donde van a oficiar una última ceremonia. Hay poca gente, me parece ver el féretro puesto, me siento un poco irrespetuoso pasando por ahí, trato de salir rápido. Yo llevaba flores, no se a quien, pero flores al cementerio. Luego de que pasé, las puse sobre el suelo en una tumba.
lunes 4 de enero de 2010
viernes 30 de octubre de 2009
Lugares, personas
Estaba en una terraza, o lugar amplio. Parece la sotea del edificio del MEP. Había más gente arriba, no sé quiénes son, parece una fiesta. No me caen bien.
El edificio es nuevo, con acabados muy simples. Había que bajar. Estaba con mi amiga (S). Sucedió algo extraño, había opción de bajar caminando o por el ascensor, pero no nos pusimos de acuerdo. Yo subí al ascensor, ella bajó por las gradas.
Había alguna gente de la fiesta dentro. El piso de abajo, era una sótano, donde había un auditorio. Me sorprendió que al abrir el ascensor, al llegar, quedaba justo en la mitad, casi en frente de la estrado principal. Me pareció raro.
Cuando llegué abajo, las sillas eran extrañas, eran sillas, no de auditorio, si no de café. Eran circulares, verdes, como modernas, raras. No estaban puestas viendo al frente, si no hacia cualquier parte, como en un café. También había otras sillas que eran largas, como de playa, o divanes forrados en vinilo. Había tres de estos divanes seguidos, me acosté en uno. Mi amiga (S) no llega, no la encuentro, no la veo bajar.
Entonces al mismo tiempo aparece mi amiga (IA). También aparece hombre, no sé quién es, pero trabaja ahí. Comienza a hablar al público. Pero no habla desde el frente del auditorio, más bien mezclado entre la gente, caminando. Empieza a contar que se va separar de su compañera, después de años. Que él está bien y que su esposa va a morir, que su vida debe cambiar, que encontró otra persona.
Era una historia extraña. Todos conocemos este hombre, es un conocido desde hace años, pero no sé quién es sin embargo, lo conozco hace mucho. Mi amiga (IA) llora. Llora conmovida con la historia, porque como ella dice “es alguien a que conocemos hace tanto”. Como explicar lo que sentimos.
Recuerdo ir con (IA) en un carro, hablando de su viaje. Me decía que de tal país a Brasil se dura 10 horas en bus. Conversamos del tema
Luego estaba en un “colegio”, o parecía uno. Había algo mal. Teníamos que pasar en medio de gente. Había una pared, donde había esa gente, personas. Tráfico de personas. Inmigrantes. Estaba (L), me dice “tenemos que correr porque nos matan”.
Finalmente, estoy con esta persona que hace años no veo (CA). Me dice que se va divorciar. Que se va unir con esta persona que es su amante. Que su familia la apoya. Es raro, voy conduciendo un carro, voy por Curridabat. Vamos tranquilos, como quienes se encuentran de casualidad, de repente.
El edificio es nuevo, con acabados muy simples. Había que bajar. Estaba con mi amiga (S). Sucedió algo extraño, había opción de bajar caminando o por el ascensor, pero no nos pusimos de acuerdo. Yo subí al ascensor, ella bajó por las gradas.
Había alguna gente de la fiesta dentro. El piso de abajo, era una sótano, donde había un auditorio. Me sorprendió que al abrir el ascensor, al llegar, quedaba justo en la mitad, casi en frente de la estrado principal. Me pareció raro.
Cuando llegué abajo, las sillas eran extrañas, eran sillas, no de auditorio, si no de café. Eran circulares, verdes, como modernas, raras. No estaban puestas viendo al frente, si no hacia cualquier parte, como en un café. También había otras sillas que eran largas, como de playa, o divanes forrados en vinilo. Había tres de estos divanes seguidos, me acosté en uno. Mi amiga (S) no llega, no la encuentro, no la veo bajar.
Entonces al mismo tiempo aparece mi amiga (IA). También aparece hombre, no sé quién es, pero trabaja ahí. Comienza a hablar al público. Pero no habla desde el frente del auditorio, más bien mezclado entre la gente, caminando. Empieza a contar que se va separar de su compañera, después de años. Que él está bien y que su esposa va a morir, que su vida debe cambiar, que encontró otra persona.
Era una historia extraña. Todos conocemos este hombre, es un conocido desde hace años, pero no sé quién es sin embargo, lo conozco hace mucho. Mi amiga (IA) llora. Llora conmovida con la historia, porque como ella dice “es alguien a que conocemos hace tanto”. Como explicar lo que sentimos.
Recuerdo ir con (IA) en un carro, hablando de su viaje. Me decía que de tal país a Brasil se dura 10 horas en bus. Conversamos del tema
Luego estaba en un “colegio”, o parecía uno. Había algo mal. Teníamos que pasar en medio de gente. Había una pared, donde había esa gente, personas. Tráfico de personas. Inmigrantes. Estaba (L), me dice “tenemos que correr porque nos matan”.
Finalmente, estoy con esta persona que hace años no veo (CA). Me dice que se va divorciar. Que se va unir con esta persona que es su amante. Que su familia la apoya. Es raro, voy conduciendo un carro, voy por Curridabat. Vamos tranquilos, como quienes se encuentran de casualidad, de repente.
miércoles 21 de octubre de 2009
Encuentros
Estaba en la plaza de la cultura. No era de noche o de día, era un pasaje azulado y me acompaña mi amiga (S). Venía caminando hacia nosotros esta persona que ambos conocemos (N), traía un sobre en su mano. Se detuvo, nos saludamos efusivamente entre todos. Luego nos enseñó lo que traía dentro del sobre, unas fotos. He visto esas fotos antes, en digital, pero esas venían impresas. Se notaban de excelente calidad. (N) nos comentó que venía de la FUJI, de imprimir las fotos y que tenía un cupón, que nos mostró en su mano. Si quería nos llevaba para imprimir las nuestras.
Fuimos caminando por toda la avenida segunda, el paisaje era muy diferente. La calle era un poco más ancha, todos los negocios conocidos están ahí, pero los edificios parecen de los años 1930,19 40 inclusive 1950. Algunos tienen detalles muy bonitos, como en neón. Es como antiguo y moderno a la vez. Hay mucho movimiento, hay mucha gente, pero en general, hay como una sensación tranquila y relajada. Estaba asombrado de ver lo bonitos y conservados que se encuentran los edificios.
Llegamos a un lugar donde(N) nos dice: “aquí es”. Por fuera es también antiguo, de dos pisos, un color como verde. Tiene una puerta giratoria de estas que ya poco se usan, está pintada de dorado. Cuando entramos vimos que nos habíamos equivocado, que estábamos en un Casino con maquinas tragamonedas, mucha gente vestida bastante formal. Nos provocó mucha risa habernos equivocado de lugar, nos devolvimos por la puerta giratoria. Es difícil describir, pero era demasiado gracioso y absurdo entrar y luego salir.
Fuimos caminando por toda la avenida segunda, el paisaje era muy diferente. La calle era un poco más ancha, todos los negocios conocidos están ahí, pero los edificios parecen de los años 1930,19 40 inclusive 1950. Algunos tienen detalles muy bonitos, como en neón. Es como antiguo y moderno a la vez. Hay mucho movimiento, hay mucha gente, pero en general, hay como una sensación tranquila y relajada. Estaba asombrado de ver lo bonitos y conservados que se encuentran los edificios.
Llegamos a un lugar donde(N) nos dice: “aquí es”. Por fuera es también antiguo, de dos pisos, un color como verde. Tiene una puerta giratoria de estas que ya poco se usan, está pintada de dorado. Cuando entramos vimos que nos habíamos equivocado, que estábamos en un Casino con maquinas tragamonedas, mucha gente vestida bastante formal. Nos provocó mucha risa habernos equivocado de lugar, nos devolvimos por la puerta giratoria. Es difícil describir, pero era demasiado gracioso y absurdo entrar y luego salir.
domingo 18 de octubre de 2009
Extraños Momentos
1.Estaba de viaje. Primero, me da la impresión de que andaba solo. Pero en otro momento me pareció que estaba con mi hermana y mi sobrino. Suceden algunas cosas sin conexión. La primera, recuerdo haber perdido mi maleta. Luego, estaba en una piscina con toboganes de agua donde estaba mi sobrino, muy similar a una donde habíamos estado el año pasado. El último que recuerdo es ir al aeropuerto. Estaba en un bus cuando recordé que había perdido mi maleta. Me bajé rápidamente y entre al lobby de un hotel. Pregunté en la recepción y mi maleta amarilla estaba ahí. Me sentía muy feliz y aliviado.
2.Era 31 de diciembre. El último día del año, las calles estaban casi vacías. Recuerdo que era el atardecer y hacia un sol muy intenso. Iba caminando por dónde suelo caminar de la Universidad a mi casa. Más no venía de la Universidad. Traía en mis manos algo similar a un paño azul, lo podía tomar por las dos puntas en los extremos y servía como una parapente. Venía bajando una cuesta donde se ve el sol, un paisaje rojo intenso. Estaba muy feliz y venía brincando, cada vez que brincaba lo hacía bastante alto y caía suavemente gracias al parapente. Era un momento muy feliz.
3.Caminado llegué a un lugar dónde hay un lote vacío, cerca en el mismo trayecto. Ahí había gente conocida, pero no identifico quienes son. Aparentemente íbamos a dormir ahí. Pero se sintió un temblor, entonces cambió la escena y el lugar era como el segundo piso de la casa de madera de mi abuela. En ese momento era como el cuarto donde cuando era niño me quedaba a dormir. Bajamos por las escaleras de madera y llegamos a la sala que era como una discoteca o salón de baile. Había alguien, un muchacho, estaba ensayando una especie de “break dance”. Habían otras mujeres también y estaba el coreógrafo. El lugar era enorme y desproporcionado en relación al tamaño real de la casa de mi abuela. Recuerdo que interrumpimos y dijimos que no podíamos dormir arriba porque justo acababa de temblar y lo sentíamos mucho, pero iban a tener que apagar la música. El piso también era de madera. Entonces, otras amigas que no recuerdo quienes eran, fueron y apagaron el equipo de sonido. El equipo era bastante complejo, como el de una discoteca. Luego llegó una persona-amigo, sé quién es (D). Me dice, “mirá manuch se te cayó esto”, y me da el reloj que actualmente uso, es un regalo. Le digo ¡pero como si lo ando en mi mano!, luego veo en mi mano más bien otro reloj que también tengo, pero nunca uso y también fue un regalo.
2.Era 31 de diciembre. El último día del año, las calles estaban casi vacías. Recuerdo que era el atardecer y hacia un sol muy intenso. Iba caminando por dónde suelo caminar de la Universidad a mi casa. Más no venía de la Universidad. Traía en mis manos algo similar a un paño azul, lo podía tomar por las dos puntas en los extremos y servía como una parapente. Venía bajando una cuesta donde se ve el sol, un paisaje rojo intenso. Estaba muy feliz y venía brincando, cada vez que brincaba lo hacía bastante alto y caía suavemente gracias al parapente. Era un momento muy feliz.
3.Caminado llegué a un lugar dónde hay un lote vacío, cerca en el mismo trayecto. Ahí había gente conocida, pero no identifico quienes son. Aparentemente íbamos a dormir ahí. Pero se sintió un temblor, entonces cambió la escena y el lugar era como el segundo piso de la casa de madera de mi abuela. En ese momento era como el cuarto donde cuando era niño me quedaba a dormir. Bajamos por las escaleras de madera y llegamos a la sala que era como una discoteca o salón de baile. Había alguien, un muchacho, estaba ensayando una especie de “break dance”. Habían otras mujeres también y estaba el coreógrafo. El lugar era enorme y desproporcionado en relación al tamaño real de la casa de mi abuela. Recuerdo que interrumpimos y dijimos que no podíamos dormir arriba porque justo acababa de temblar y lo sentíamos mucho, pero iban a tener que apagar la música. El piso también era de madera. Entonces, otras amigas que no recuerdo quienes eran, fueron y apagaron el equipo de sonido. El equipo era bastante complejo, como el de una discoteca. Luego llegó una persona-amigo, sé quién es (D). Me dice, “mirá manuch se te cayó esto”, y me da el reloj que actualmente uso, es un regalo. Le digo ¡pero como si lo ando en mi mano!, luego veo en mi mano más bien otro reloj que también tengo, pero nunca uso y también fue un regalo.
domingo 27 de septiembre de 2009
Dos Episodios
Uno
Estaba en una plaza o parque, en la cima de una colina o montaña. Era un lugar bonito, con jardines bien decorados. Se encontraba al borde de una especie peñasco. Había una iglesia barroca, muy similar a la de Coronado, rodeada de muchas, muchas gradas.
Estaba con alguna gente, era gente conocida y familiar en mi sueño,como si nos conociéramos desde hace tiempo. No es gente que conozca en mi vida real, sin embargo, teníamos esa sensación de camaradería. Recuerdo que todos queríamos asomarnos a una especie de mirador que estaba justo frente a la entrada de la iglesia bajando unas largas gradas.
Pero había unas partes que estaban cerradas ya que las lozas del piso las habían limpiado y estaba mojado. Aún así evadiendo los avisos nos acercamos. Se podía ver toda la ciudad. Se veía hermoso, era una vista impresionante de un lugar que no sé si era San José.
Dos
Estaba en un aula parecida a las del colegio. Había una conocida mía sentada en un pupitre conversando con otra persona que no conozco pero puedo identificar quien es pues les he visto juntos antes. Me senté por un segundo y la saludé. Me dijo que había renunciado a su trabajo y se iba a dedicar a su propio negocio. No recuerdo que era exactamente. Me pareció arriesgado. Inmediatamente pensé en algo que he tenido pendiente hacer hace tiempo.
Estaba en una plaza o parque, en la cima de una colina o montaña. Era un lugar bonito, con jardines bien decorados. Se encontraba al borde de una especie peñasco. Había una iglesia barroca, muy similar a la de Coronado, rodeada de muchas, muchas gradas.
Estaba con alguna gente, era gente conocida y familiar en mi sueño,como si nos conociéramos desde hace tiempo. No es gente que conozca en mi vida real, sin embargo, teníamos esa sensación de camaradería. Recuerdo que todos queríamos asomarnos a una especie de mirador que estaba justo frente a la entrada de la iglesia bajando unas largas gradas.
Pero había unas partes que estaban cerradas ya que las lozas del piso las habían limpiado y estaba mojado. Aún así evadiendo los avisos nos acercamos. Se podía ver toda la ciudad. Se veía hermoso, era una vista impresionante de un lugar que no sé si era San José.
Dos
Estaba en un aula parecida a las del colegio. Había una conocida mía sentada en un pupitre conversando con otra persona que no conozco pero puedo identificar quien es pues les he visto juntos antes. Me senté por un segundo y la saludé. Me dijo que había renunciado a su trabajo y se iba a dedicar a su propio negocio. No recuerdo que era exactamente. Me pareció arriesgado. Inmediatamente pensé en algo que he tenido pendiente hacer hace tiempo.
domingo 20 de septiembre de 2009
En Bolivia
Estaba en Bolivia. Había ido con toda mi familia. Andábamos paseando, aunque el paisaje era más bien parecido al de “the sound of music”. Estábamos en un hotel, salí solo o en algún momento me separe de las actividades de grupo y estaba como en un colegio o universidad. Estábamos empezando un curso o grupo. El profesor estaba hablando de cómo iban a ser las evaluaciones. Recuerdo que explicó un sistema muy complejo de una especie de puntos y líneas que todos teníamos que completar. Mi compañera del lado me volvió a ver y me dijo “no se preocupe, siempre hace los mismos exámenes, yo acá tengo los del semestre anterior”. El profesor parecía una persona agradable.
Luego llegué a algún lugar, era como la actual casa de mi vecino, con otra gente y siempre en Bolivia. Había gente que no recuerdo, estábamos hablando sobre lo barato que es Bolivia, y pensaba “que salarios más bajos han de tener ahí”. Estaba un poco intrigado por saber donde estaba mi familia. Entonces llamé al hotel y me dijeron que ya iban para el aeropuerto.
Luego recuerdo haber visto unos diagramas sobre los asientos del avión pensando, como siempre, que quería que me asignaran ventana. También pensando que quería viajar en un avión grande. Claramente recuerdo que uno de los diagramas era un avión de dos pisos. Pero en la parte de arriba solo tenía unos 7 u 8 asientos colocados al frente en la punta, de forma ovalada y como una especie de balcón o mirador. Pensaba que era muy loco.
Luego llegué a algún lugar, era como la actual casa de mi vecino, con otra gente y siempre en Bolivia. Había gente que no recuerdo, estábamos hablando sobre lo barato que es Bolivia, y pensaba “que salarios más bajos han de tener ahí”. Estaba un poco intrigado por saber donde estaba mi familia. Entonces llamé al hotel y me dijeron que ya iban para el aeropuerto.
Luego recuerdo haber visto unos diagramas sobre los asientos del avión pensando, como siempre, que quería que me asignaran ventana. También pensando que quería viajar en un avión grande. Claramente recuerdo que uno de los diagramas era un avión de dos pisos. Pero en la parte de arriba solo tenía unos 7 u 8 asientos colocados al frente en la punta, de forma ovalada y como una especie de balcón o mirador. Pensaba que era muy loco.
domingo 9 de agosto de 2009
A cualquier parte
Estaba en el parque de la paz, había algunas personas conocidas a lo lejos, yo andaba solo. Estas personas se fueron, luego yo tomé un taxi para que me llevara a San José. En mi mente sabía que al día siguiente iba a salir del país, necesitaba llegar a mi casa a empacar. Cuando abordé el taxi me percaté que había olvidado el pasaporte, le indiqué al taxista dar la vuelta y regresar al parque para ir a buscarlo en una especie de baño público o “casilleros”. No recordaba cual era el número, de repente se me vino a la mente el 28 y efectivamente la llave abrió y ahí estaba. Luego seguí mi viaje en dirección por la circunvalación. El taxista tuvo un problema con el carro, íbamos conversando y llegamos a un garaje que era la casa del taxista, estaba su hijo. Yo le pedí que me dejara ahí, de todas formas estábamos cerca de San José, podía caminar hasta el bus. Empecé a caminar y noté que el barrio era muy limpio, todo estaba recién pintado, eran edificios algo viejos de la zona sur-oeste de San José. Pero no conocía bien cual era la forma de llegar. Había una especie de negocio donde una muchacha vendía desde una ventanilla. Ella me preguntó que si quería llegar a la CCSS o a l edificio de los tribunales, le dije que a la CCSS. Me dijo que siguiera esos dos edificios muy bonitos que se veían cerca. La verdad me hice el que entendí pero no vi ningún edificio alto ni bonito. Seguí caminando y llegué a un área donde había un festival de música y recordé que yo tenía entradas. Al día siguiente tocaba Radiohead. Había mucha gente caminando, típico de un festival, pero el festival era entre las calles, como entre edificios. Seguí caminando hasta que llegué a un auditorio no muy grande donde iba entrando mucha gente. Me di cuenta que Tori estaba ahí dando una conferencia de prensa. Estaba lleno el lugar, se sentía una buena vibra y Tori estaba vestida como un payaso lo que me hizo una gracia y me daba risa. Ya no había espacio para sentarse y caminé hasta sentarme muy abajo casi en el piso al lado izquierdo del recinto. Ella me podía ver desde ahí y me reconocía. Estaba muy tranquilo y a la vez feliz de lo que estaba sucediendo y de ver tanta gente. Me di cuenta que no tenía mi cámara de fotos, pues ese no era mi plan del día. De repente una persona que estaba muy enferma pidió acercarse a Tori y ella se levanto y a la mitad de la grada del auditorio se abrazaron, muy emotivo. Entonces aproveché y fui rápido a mi casa por mi cámara. Pensaba, “si mañana me voy, ¿para qué compré entradas para un festival si no voy estar?”. No recuerdo haber regresado al auditorio.
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